Imprime, arma y enciende el gemelo físico de tu misión: un contenedor refrigerado en el muelle que guarda la temperatura en una tarjeta, aunque se caiga el WiFi.
Es el gemelo de la misión Bitácora autónoma, la cadena de frío: un contenedor refrigerado en el muelle con su carga de flores. El sensor de temperatura LM35 va dentro del contenedor y su cable llega al registrador del muelle, donde están la ESP32 y la microSD: la tarjeta asoma por una ranura del frente y se saca sin abrir nada, como se descarga la bitácora de un contenedor de verdad. Guarda los datos aunque se caiga el WiFi.
Son las piezas de la cadena de frío: ① el muelle sobre el agua («CURIE · M3»), ② el contenedor refrigerado (la carga), ③ el registrador del muelle («REGISTRADOR») y ④ su tapa («TOMA REEFER»).
Además de la ESP32 y el cable USB, necesitas el módulo microSD, el sensor LM35, una tarjeta microSD y jumpers hembra-hembra.
Pon la carga de flores dentro del contenedor refrigerado: es lo que viaja en la cadena de frío.
El sensor LM35 va dentro del contenedor; su cable corre por el muelle hasta el registrador, donde se conecta a la ESP32.
En el registrador del muelle van la ESP32 y el módulo microSD. Conecta la microSD por SPI y el LM35 a su pin.
La tarjeta microSD entra por la ranura del frente del registrador y asoma: se saca sin abrir nada, como la bitácora de un contenedor real.
Conecta el cable USB (sale por detrás). El registrador guarda la temperatura en la tarjeta, aunque se caiga el WiFi, y la sincroniza al reconectar — ¡tu bitácora autónoma quedó lista!
Este modelo acompaña la misión Bitácora autónoma: lleva a un objeto real un datalogger de cadena de frío que guarda en microSD (SPI) la temperatura (LM35) aunque se caiga el WiFi, y la sincroniza al reconectar. Útil para hablar del bus SPI, de almacenamiento local y de sistemas que no pierden datos sin conexión.